ANTONIO HERNANDEZ PEREZ

El veintiuno de mayo es el Día de la Poesía Local en Caibarién, lo instituyeron allá por el año dos mil los asiduos a la Peña de María Elena Salado, con esa celebración rinden tributo al poeta Antonio Hernández Pérez; solo que hace dos años no se celebra. Para que no se olvide la fecha y las razones, le cuento quién fue el hombre que cumplía años en esta fecha.
Antonio Hernández Pérez nació en Guímar, Santa Cruz de Tenerife, Islas Canarias, el veintiuno de mayo de mil novecientos nueve. A los ocho meses de nacido sus padres se trasladaron hacia Cuba y se domiciliaron en Yaguajay, allí nacieron otros doce hermanos. En la vecina localidad cursó la enseñanza primaria y aprendió el oficio de zapatero de su padre quien era maestro de esas artes en la tierra natal.
En el periódico local La Hora y en la revista Pirámides, publicó sus primeros poemas y se hizo corresponsal de varios periódicos nacionales.
El quince de septiembre de mil novecientos treinta y uno, su padre acosado por las exigencias de un terrateniente, se suicidó, tenía Antonio veintidós años, contó después que ese fue “el día más terrible de mi vida” y escribió sobre ello varios poemas; a partir de entonces se convirtió en el sustento de su numerosa familia.
En mil novecientos treinta y dos su madre decide venir a Caibarién, donde Antonio se asocia con José Ramón Fernández para montar la fábrica de confección de zapatos Bey, y en la primera pieza del local habilitan un salón de peletería para comercializar la producción. Luego expandió su negocio y abrió la peletería La Defensa. En mil novecientos sesenta y siete entregó voluntariamente el establecimiento al Gobierno Revolucionario.
En Caibarién colaboró con publicaciones locales en las que publicó su poesía, la más conocida y notable de esas publicaciones fue Archipiélago, donde publicaron escritores noveles que luego serían clásicos de la literatura cubana como Onelio Jorge Cardoso, Raúl Ferrer y Dora Alonso, entre otros.
En mil novecientos cuarenta y siete apareció su primer libro “Vientos sin pauta”, de estética neorromántica, con imágenes de un ser atormentado por cuitas de amor no correspondido, y donde el paisaje se integra a los sentimientos, que tuvo buena acogida por la crítica.
Solo veinticuatro años después aparece De pronto sales con tu voz, un libro que marca enormes diferencias y un camino diferente hacia la madurez poética, tras él Los Árboles, considerado un libro de tránsito (primera mención del concurso 26 de Julio en mil novecientos setenta y cuatro) y Palo Verde escrito en su lecho de muerte, (mención en el mismo evento al año siguiente). En esos años también fundó el Taller Literario de Caibarién y fue su principal profesor en la formación de coterráneos con inquietudes literarias.
Dejó alrededor de cinco libros inéditos, de los que no se conoce el paradero.
El escritor villaclareño RicardoRiverón Rojas escribió sobre Antonio: “Lejos del gran escenario capitalino, inmerso en la quietud pueblerina y el estudio, a expensas de su excepcional capacidad de observación y sensibilidad, vivió y escribió Antonio Hernández Pérez”.
A él se le rinde homenaje cada veintiuno de mayo con la celebración del Día de la Poesía Local.
